Carlos Fuentes, Aura & Cumpleaños

Laura Sesana

Carlos FuentesAura & Cumpleaños

2003

Cuando un lector se encuentra con dos obras de Carlos Fuentes, Aura y Cumpleaños, intuye que están estrechamente relacionadas.  Las dos novelas tratan los temas del tiempo, la reencarnación y el doble de maneras similares.  Varios críticos han visto esta relación y han tratado de interpretarla de diversas maneras.  Muchos ven las dos novelas como etapas en la destrucción y recuperación mental de un individuo, como lo hace Frank Dauster en su artículo, “The Wounded Vision: Aura, Zona sagrada, andCumpleaños.”  Otros, como Aida Elisa Ramírez Matei, ve Cumpleaños como la  complicación  y profundización del mismo tema de la reencarnación que se encuentra en Aura.  Aun otros, como Juan Goytisolo las ven como novelas que se complementan y se explican mediante un diálogo intertextual y un juego de espejos. Parece que muchos críticos llegan a un entendimiento o interpretación cercana, pero en mi opinión ninguno de los críticos consultados llega a una conclusión satisfactoria.  Tal vez sea por  la dificultad y densidad de las obras, en especial Cumpleaños.   Me parece que se pueden unir varios de los puntos de vista ofrecidos por los críticos, agregando de uno lo que le falta al otro para llegar a otra tesis de la relación entre Aura y Cumpleaños.  Todo parece indicar, cerca de la forma en que lo hace Goytisolo, que Aura se puede presentar como un punto de vista (el de la mujer) y Cumpleaños como otro punto de vista (el del hombre) de la misma historia.

En este trabajo resumiré las dos novelas por el punto de vista de la reencarnación y el tiempo.  Incluyo un resumen de las novelas porque tienen una variedad de interpretaciones, unas más acertadas e instruidas que las otras.  Empiezo con Cumpleaños, apoyándome en la idea de Goytisolo de que las obras pueden dialogar anti-cronológicamente y que una obra puede transformar y darle un nuevo matiz a una obra publicada anteriormente (40).  Éste es el caso, en mi opinión de Aura y Cumpleaños.  A continuación, exploraré las similitudes y el diálogo entre las dos novelas y la explicación de Goytisolo acerca de la voz narrativa de las dos novelas y como el “tú” de Aura funciona como espejo del “yo” deCumpleaños.  Luego iré un paso más utilizando a Santiago Rojas y su explicación de la voz narrativa enAura para apoyar mi tesis de que son dos puntos de vista de la misma experiencia.  Finalmente, citaré las similitudes entre los personajes y las similitudes en las interpretaciones de la crítica acerca de éstos personajes.

1. Cumpleaños

Cumpleaños,  como Aura tiene una multiplicidad de interpretaciones.  Los críticos lo han interpretado como una delusión, una prueba, etc.  Sin embargo, me parece que el crítico que hace la interpretación más aguda de la realidad novelesca es William L. Siemens en su artículo, “Maniqueísmo e inmortalidad en Cumpleaños,”  sobre el cuál basaré mi interpretación de Cumpleaños.  Para poder explicar mejor la novela, a continuación daré una breve sinopsis.

Al principio de la novela Fuentes presenta dos escenas cortas.  La primera, un viejo vestido de monje en un cuarto tapiado con una mujer idiota y encinta.  El lector luego aprenderá que este viejo es Siger de Brabante.  La segunda escena es en Londres de un tiempo presente.  Está George el arquitecto, su esposa, Emily y su hijo, Georgie.  Emily le recuerda a su marido que es el cumpleaños de Georgie y que debe hacer preparaciones para su viaje a Yugoslavia en el verano.

El cuerpo de la novela trata las experiencias de un hombre sin memoria que despierta en una casa que desconoce.  En la casa hay un niño y una mujer, Nuncia.  Nuncia se niega a reconocerlo.  En la habitación del niño hay seis jaulas colgadas del techo y el niño acusa a Nuncia de haberlas vaciado.  El hombre sin memoria y el niño hacen un pacto de sangre y el niño desaparece.  Solos, el narrador y Nuncia pasan el verano en el Golfo de México, donde se aman y el narrador siente que se está convirtiendo en Nuncia.  Sin embargo el verano termina y regresan a la casa.

Al poco tiempo llega un joven jinete, parece que el niño ha crecido aceleradamente.  Sin embargo, George nota que este hombre es simplemente una versión un poco más joven de él mismo.  Tanto él como su doble hacen el amor con Nuncia mientras el otro los mira desde el sillón cerca de la cama.  En este momento el narrador nota que él y el otro hombre son dobles exactos.  La casa se empieza a derrumbar y mientras que el narrador se empeña en abrir y reconstruir la casa, el doble, quien ahora tiene un gato-tigre, se empeña en tapiar todas las ventanas y las puertas.  El narrador quiere enfrentársele al doble y cuando están caminando el uno hacia el otro, en una imagen que recuerda un espejo, el doble se vuelve un viejo y parece que el gato-tigre lo ha atacado.

Nuncia y el narrador acuestan al viejo en un cuarto vació y el viejo y Nuncia empiezan a hablar de su existencia.  Nuncia cuenta que era virgen y que cuando quedó embarazada sabía que era un engendro diabólico.  Para librarse, perdió su virginidad con un mercader chino poco antes de que su hijo naciera.  También le cuenta de las vidas de Siger, el viejo que está en la cama.  Le cuenta al narrador que Siger fue alguien que parece ser Jesús.  El viejo la silencia y dice que está loca.  El viejo cuenta que él ha descubierto el secreto de la reencarnación por medio de tres tesis que escandalizaron al mundo.  Le dice al narrador que ellos dos son uno y que el narrador debe dejar su vida a tiempo para que él, Siger de Brabante, pueda renacer.  En ese momento Nuncia abre la puerta y entra un criado loco que asesina a Siger, el viejo.

El narrador sale corriendo de cuarto detrás del criado, el cual se pierde entre la gente.  Al caminar por la cuidad a la que ha salido, se reconoce como el George que se introduce en la segunda escena de la novela y está en Londres en el tiempo presente.  Se acerca a Regent’s Park, y se sienta enfrente de la jaula de los osos.  En ese momento llega Nuncia y le dice que Siger lo está pensando desde muy lejos en el tiempo y el espacio.  La novela termina con un breve relato del asesinato de Siger de Brabante por su criado en 1281, fecha que según la novela, se disputa.

Es una novela muy complicada, donde todo es confuso y ambiguo.  Para poder entenderla mejor, me baso en el artículo de Siemens mencionado anteriormente. Según Siemens, Siger de Brabante es un monje del siglo XIII que busca la inmortalidad fuera de las doctrinas cristianas.  Se encierra en un cuarto y encuentra que Dios y la divinidad representan la unión y el diablo la dispersión.   El monje descubre  que la inmortalidad se alcanza a través de la unión (Siemens 124-125).  Empieza a experimentar y mezcla su semen con el de varios hombres y los cinco animales que representan el diablo (la cabra, el búho, el tigre el oso y el dragón).  Sin embargo, señala Siemens, estos animales solo representan al diablo cuando están separados, dispersos.  Cuando los animales están unidos, representan la unión y la divinidad- la vida eterna de los dioses,

La hibridación o combinación de estas características en un solo

ser debería producir la encarnación del mal, el epítome de todo lo negativo

o del diablo mismo.  Pero entra la paradoja de nuevo en que, lejos de ser diablo

el que nace, es en cierto modo Dios, porque representa la unidad.  En este

caso los verdaderos opuestos no son el bien y el mal, sino la dispersión

y la unidad: si estos aspectos del mal que representan los animales están

dispersos representan el diablo; unidos son Dios (Siemens 124-125).

Siger  experimenta con estos animales sobre  una mujer idota y a través del hijo que engendra en esta mujer, Siger logra la inmortalidad.

Porque Siger logra crear unidad de la dispersión a través de este experimento, su existencia toma un carácter mítico (Siemens 126). Siger es Jesús y el diablo y muchos otros hombres.  Para renacer Siger necesita a la mujer y por eso Nuncia renace con él.  Sin embargo, Nuncia lo traiciona, porque para ser divino, Siger debe renacer en una mujer virgen.  Nuncia le roba de su origen divino porque se acuesta con el mercader chino y Siger renace como algo menos que divino, condenado a morir para poder renacer y vivir eternamente.  Aquí Fuentes parece decir, según Siemens, que por ende, como Siger fue Cristo lo mismo le sucedió a Cristo y no nació de una mujer virgen. Por esto Cristo fue condenado a la dispersión en la Trinidad.

Esta misma Trinidad, continua Siemens,  es representada por los tres personajes de la mujer y los dos hombres.  Nuncia se puede ver como es Espíritu Santo, Siger en su cuarto reproduciendo el nacimiento como el padre, y cada reencarnación individual (George en este caso) como el hijo, (Siemens 126).  Siemens justifica su idea de que Nuncia representa el Espíritu Santo basándose en las ideas presentadas por M. Esther Harding en Woman’s Mysteries Ancient and Modern.  Siemens expone la idea de Harding de que “la tercera persona de la doctrina cristiana, el Espíritu Santo, es equivalente a la diosa de la luna, y fue considerada como tal por algunos de los gnósticos, que también que el Espíritu era la madre de Cristo” (126).  De acuerdo con esto, entonces, los tres son la misma persona.

Al despertar, el hombre sin memoria es George pero a la vez es Siger despertando en su nuevo cuerpo de George y explorándolo.  La casa, anota Siemens, se puede ver como metáfora del cuerpo  (128).  El  narrador representa la encarnación de Siger en este momento o sea George. El niño, el jinete y el viejo son todos sus dobles. Al mismo tiempo, los dobles son el lado del intelecto que sigue conciente de ser Siger.  En la novela, esta parte del intelecto que es conciente de ser Siger, Según Siemens, es representada por el jardín al cual se llega desde cualquier punto de la casa y está al centro de ella, “este jardín es una mándala, símbolo de la enteraza psíquica en el centro del individuo” (129).  Siemens ve el mismo caso con la piedra que sostiene la casa.  En un momento de la novela el narrador es conciente de “que la piedra es más antigua que la casa; la sostiene con rencor” (Fuentes, Cumpleaños 27).  Según Siemens la piedra que sostiene las casa “puede ser una expresión de que el Yo es más antiguo que esta encarnación” (128).  Siemens, por ende, ve la exploración de la casa como la exploración del subconsciente por parte del narrador.

Según Siemens, para poder renacer, George debe unirse con  las otras dos  conciencias: la de la mujer y la del doble,

Hay que ser reconocido por los dos- mujer y niño- porque son partes del

individuo mismo.  La mujer no es sólo la vida en sí, sino también el

elemento femenino que, según C. G. Jung, existe dentro de todo hombre.

El niño es el doble, es Siger de Brabante como existe en esta encarnación.

La unión perfecta entre los tres es necesaria para que se logre la unidad que es

la vida (127).

Primero, continúa Siemens, el narrador debe llegar a una unión perfecta con la mujer.  El verano representa la salida de Siger (y George) de su cuerpo (la casa) para unirse con Nuncia, la mujer y la naturaleza.  Cuando ha adquirido esa unión, debe volver al cuerpo para renacer.  Según Siemens, el verano ha significado el principio del proceso de trasladarse de un cuerpo a otro y de un tiempo a otro (129).  Regresan a la casa y ahora el jinete es su doble, pero para unirse, ya no son dobles sino imágenes en el espejo.

Cuando se derrumba una parte de la casa, es porque en el cuerpo ahora hay las dos partes de la persona, Siger, el doble y esta encarnación, George.  Mientras Siger lucha por cerrar esta encarnación, George no quiere soltarla.  No obstante, Siger sabe que si se tarda mucho en un cuerpo, no podrá renacer.  George, la encarnación actual debe morir.  Así se anuncia la muerte de George, posiblemente en el viaje a Yugoslavia, para que Siger renazca en alguien más.  La aparición de Nuncia anuncia que aunque este George vaya a morir, renacerá.   Siemens parece pensar que George morirá en el viaje a Yugoslavia porque Yugoslavia queda directamente enfrente de la costa Dalmática, donde se encuentre Siger perpetuamente encerrado en su cuarto esperando su próxima encarnación (130).

2. Aura

Aura, aunque no una novela simple, es mucho más fácil de interpretar.  Esto no dice que no tenga una multiplicidad de interpretaciones.  Sin embargo, la ambigüedad existente en Aura se multiplica enCumpleaños.  Aura puede ser vista como la historia de un hombre loco, “it seems clear that on one level of meaning, at least, Aura may be read as the record of one man’s delusion” (Dauster 109).  Sin embargo, Dauster mismo admite que es solo un nivel, no es la única interpretación que se puede hacer de la novela.  Además, en mi opinión no es la más interesante o acertada de la opiniones ofrecidas en las obras consultadas.

Aura trata la historia de Felipe Montero, un joven graduado de la Sorbona, profesor de francés.  Felipe lee un anuncio en el periódico que parece haber sido escrito para él, “Lees ese anuncio: una oferta de esa naturaleza no se hace todos los días.  Lees y relees el aviso. Parece dirigido a ti, a nadie más” (Fuentes, Aura 9).  Acude a la vieja casa de Donceles 815 donde conoce a la viejísima Consuelo, viuda del general Llorente.  Consuelo quiere que Montero edite las memorias de su difunto marido.  Las aprehensiones de Montero ante la petición de Consuelo que debe permanecer en la casa sin salir como requisito, se disuelven al conocer a la sobrina de Consuelo, Aura.  Luego de Consumar su amor con Aura ante los ojos de Consuelo, Felipe termina de traducir las memorias del general y se percata de que de alguna forma él es la reencarnación del general, traído por los hechizos de Consuelo y su doble, Aura.

La novela es contada a través de la segunda persona, un “tú” hipnótico, que domina a Felipe y al tiempo de la novela completamente.  Al final de la novela Consuelo y Felipe están en la cama, la vieja con un vestido de novia roído y amarillo.  Consuelo le dice que solo puede hacer aparecer a Aura, su doble por términos de tres días, en los cuales Aura parece sufrir un envejecimiento acelerado.  Pero le promete a Felipe, el general, que ellos la traerán de nuevo.

A. Rojas

El  muy agudo artículo de Santiago Rojas, “Moralidad narrativa en Aura: Realidad y enajenación” puede ayudar a contestar ciertas preguntas hechas acerca de la voz narrativa en Aura.  En su artículo, Rojas explora es uso de la voz narrativa en Aura y trata de descifrar quién habla en la novela.  Según Rojas, la que habla es Consuelo y no Felipe, como piensan la mayoría de los críticos.  Santiago Rojas refuta la idea de que Felipe pueda ser el narrador del relato por las siguientes razones: la novela no da suficiente información sobre el pasado o estado mental de Felipe para que sea creíble  que él haya creado un mundo tan macabro y complicado como el que presenta la novela. Por otra parte, si todo lo que ocurre en la novela se toma como hechos sobrenaturales que sucedieron en realidad, para Rojas, el personaje de Felipe es demasiado cándido con el lector para ser creíble  (488-489).  Según Rojas, Felipe no es el protagonista, aunque un personaje muy importante, sino que es una concepción dentro de la mente de Consuelo, la cual está loca.  Felipe no cuenta con independencia y es un simple instrumento, creado y empleado por Consuelo para lograr sus sueños frustrados. Aunque el tiempo de la novela se desenvuelve cronológicamente de acuerdo con lo que le acontece a Felipe, señala Rojas, él no ni dispone de los hechos ni los narra, sino que hace todo como se lo dicta el “yo” que tiene un efecto casi hipnótico sobre él.  Rojas piensa que la mejor explicación a la pregunta de quien narra es Consuelo (490-491).

Rojas continúa su artículo enumerando las razones por las cuales piensa que Consuelo es el narrador y termina discutiendo el final de la novela cuando Felipe y Consuelo están en la cama.  En este último momento, según Rojas, Consuelo se desenmascara para revelar que ella es el “yo” que le habla a Felipe, porque hasta ese momento siempre se había dirigido hacia él de una manera formal, lo llamaba Sr. Montero.  Sin embargo, en este momento le habla con el “tú”  que solo había empleado para dirigirse a su subconsciente.   Así Rojas define a Aura como un cuento de una vieja alienada que vive con fantasmas (496-497).

3. Goytisolo

En su artículo “Juego de espejos,” Juan Goytisolo  expone la idea de que Cumpleaños “proyecta una nueva luz sobre ella [Aura] que, si no invalida nuestros primeros juicios, al menos pone de manifiesto el carácter fragmentario de los mismos.  Pues si el influjo de Aura sobre Cumpleaños es, a todas luces, intenso, el influjo a posteriori de Cumpleaños sobre Aura no es menor” (40).  “Los dos textos se entrelazan, se barajan, se mezclan hasta confundirse, complementarios, convergentes, simétricos” (43).   Definitivamente se ven muchos paralelos en Aura y Cumpleaños y las implicaciones de estos paralelos llevan a conclusiones sugestivas.

Para Goytisolo, el “tú” de Aura y el “yo” de Cumpleaños son como dos espejos que se reflejan y se complementan.  Para exponer esto, Goytisolo señala que los dobles, Aura, el niño y Nuncia envejecen aceleradamente (41, 43).  También cuando Aura está degollando al macho cabrío ignora a Felipe de la misma manera en que Nuncia ignora a George cuando llega a la casa (41).   Goytisolo nota de la misma manera una simetría entre el gato- tigre de Cumpleaños y los animales en Aura (41).  Consuelo contempla el acto amoroso de su doble en una escena de espejo con George en Cumpleaños (41).

Goytisolo dice que Aura representa el paso del “yo” de Cumpleaños al “tú” de Aura (43).  Sin embargo, no va más lejos.  ¿Cómo se pasa del “yo” al “tú”?  ¿Quién es el “yo” y el “tú”?  Este artículo despierta nuevas e intrigantes preguntas acerca de la relación entre las dos novelas.  Si hay una relación entre la voz narrativa, ¿cuál es la relación entre los personajes y los tiempos

4. ¿Cómo se complementan?

la misma exp.

Estoy de acuerdo con lo que dice Rojas acerca de la voz narrativa en Aura.  Sin embargo, resulta demasiado fácil deducir que alguno de los personajes está loco. Ya sea, Felipe, Consuelo o George. Resulta mucho más seductor, si no complejo, tratar de descifrar la realidad compartida de las novelas.  Al unir todas estas tesis se puede llegar a una interpretación más profunda de la relación entre las dos obras.  Si nos apoyamos sobre las interpretaciones de Goytisolo y Rojas se puede ver que tal vez Aura es la versión de la mujer, Aura, Consuelo, Emily, Nuncia, o como se llame; y Cumpleaños es la versión del hombre, Felipe, George, Siger de Brabante, Jesús, el Diablo.

2. La mujer

Mirándolo de esta manera, Aura es la experiencia de renacimiento de la mujer, la cual, segúnCumpleaños solo funciona como madre, amante, enfermera y como apunta Siemens, trasmisora, “El lector se da cuenta entonces [en la escena final en Regent’s Park] de que el viaje de Nuncia es para transmitir la identidad de Siger esta vez a este hombre, porque ella, como Mujer, representa la vida en su comienzo y su fin” (130). Nuncia, como Aura tiene la función de recordar al hombre de sus vidas pasadas y anunciar la reencarnación.  Por eso Consuelo le habla de “tú” a Felipe a lo largo de la novela, porque este “tú,” como la figura de Aura, le ayuda a recordar su vida pasada como el general.  Felipe y el general para ese caso, se pueden ver como unas de las múltiples encarnaciones de Siger.

En Cumpleaños Nuncia dice que ella siempre renace un poco antes o un poco después de Siger y que cuando él se muere ella se queda muy sola, “yo reencarno, un poco antes o un poco después de él, en distintos cuerpos como él lo quiso.  Cuando no coincidimos, […], cuando él abandona una vida y yo me quedo encarcelada en mi cuerpo, entonces me siento muy sola, muy triste, y necesito compañía” (Fuentes, Cumpleaños 114). Este es exactamente el caso de Consuelo, quien está tan sola que su vida se centra en la resurrección del general, porque ella, como Nuncia, se siente sola y necesita compañía.

Por otra parte las dos mujeres Consuelo/ Aura y Nuncia tienen demasiadas similitudes para ser una coincidencia.  Tanto Consuelo como Aura son acompañadas perpetuamente de un animal, el Aura es Saga la coneja blanca, en Cumpleaños es Nino, el gato negro.  La relación entre los gatos y las brujas es algo que ha sido sobre-representado en la cultura occidental.  Según Gloria Durán, los conejos también pueden ser relacionados con los acompañantes o familiares de la bruja (57).

Esto nos lleva al tema de la bruja.  Tanto Consuelo como Nuncia son relacionadas con una bruja.  Ambas cultivan plantas en su jardín y ambas tratan de aplicar la brujería para reencarnar a su hombre.  Consuelo lo hace por medio de Aura y la comida, Nuncia por medio de sus escapes con los animales enjaulados, de los que regresa con las zapatillas enlodadas.  La relación de Nuncia con la brujería no es tan marcada como la de Consuelo, sin embargo existe. Para Ramírez Matei, Nuncia “Es la bruja que pretende traer al hombre con la ayuda satánica de la hibridación de los animales, dueña del conocimiento” (273).  Consuelo es descrita de la misma manera por Gloria Durán,

Like all sorceresses, […], Consuelo uses magic for her own selfish

purposes, in this case to reincarnate her youth and thereby recreate love.

[…] Rather than exacting Felipe’s soul, she gives him a new one, or rather

reveals through her love his true soul and his true face which also belonged

to her husband, the general (58).

Es muy interesante notar que aunque las dos citas anteriores fueron escritas para una de las dos novelas en particular, se pueden aplicar a las dos obras equivalentemente si se modifican los nombres.

Asimismo, en ambas novelas las mujeres están asociadas con la Gran Madre, Madre Tierra y el principio femenino del mundo y la naturaleza.  De Aura, Ramírez Matei dice, “El mito de la Gran Madre, arquetipo primordial femenino, […], vehículo instigador del cambio, cuyo símbolo es la luna que ofrece y quita la vida, se ejemplifica en Consuelo, la bruja” (288).  En cuanto a Nuncia, Gloria Durán afirma, “More than Persephone or Hecate, in fact, Nuncia seems to belong to Demeter, the Herat Mother phase of the goddess’s existence” (139).  Es importante notar otra vez que diferentes críticos hacen la misma interpretación de los personajes femeninos de las dos novelas.

En ambos libros el hombre necesita unirse con la mujer para poder renacer.  Felipe lo hace por medio del sexo con Aura.   Después de su segundo encuentro amoroso con Aura, Felipe se despierta en el cuarto de la joven,

Al despertar, buscas otra presencia en el cuarto y sabes que no es la de

Aura la que te inquieta, sino la doble presencia de algo que fue engendrado

la noche pasada. […] esa tristeza vencida te insinúa, en voz baja, en el

recuerdo inasible de la premonición, que buscas tu otra mitad, que la

concepción estéril de la noche pasada engendró tu propio doble” (Fuentes,

Aura 49).

Aquí se puede ver que el proceso de reencarnación ha empezado por medio del sexo con Aura mientras Consuelo los mira desde el sillón.  Similarmente, el narrador de Cumpleaños lo hace durante el verano y luego en una imagen casi de espejo[1] donde se observa (observa a su doble) en la cama con Nuncia.  “La unión perfecta entre los tres es necesaria para que se logre la unidad que es la vida.  Primero es preciso lograr una unidad completa con la mujer” (Siemens 127).  Cuando el narrador y Nuncia alcanzan una unidad perfecta, regresan a la casa y aparece el jinete, su doble.  De una manera similar en las dos novelas el sexo con la mujer engendra al doble y empieza el proceso de la reencarnación.

1. El hombre

Cumpleaños explora la experiencia de la reencarnación desde el punto de vista del subconsciente de George- Siger.  Cumpleaños se puede ver como un retrato del subconsciente de un hombre.  Esto no sucede con Felipe, el personaje masculino de Aura.  En Aura, no existe una descripción tan profunda de los pensamientos insondables de Felipe.  No obstante, esto se puede explicar porque Cumpleaños es contado a través del punto de vista de Siger-George (el reencarnado) y Aura es contado desde el punto de vista de Consuelo (la que ayuda a reencarnar).  En Aura, Consuelo- Nuncia no sabe describir la experiencia del hombre (Felipe, George, Siger) porque no la vive.  En Aura, el narrador (Consuelo) no puede describir las sensaciones y el subconsciente de Felipe  de la misma manera como lo puede hacer él mismo en Cumpleaños.

3. la voz narrativa

Regresando al tema de la voz narrativa, es interesante la visión de Goytisolo sobre el “yo” y el “tú” como voces en el espejo.  Pero resulta también intrigante, en mi opinión, si se ve el “tú” de Aura como la versión del personaje femenino que acompaña a Siger de Brabante y el “yo” de  Cumpleaños como la versión del mismo Siger y una de sus encarnaciones, George.  Si esto se puede aplicar, es válida la pregunta de que si Consuelo es Nuncia, ¿porqué no cuenta su propia historia en vez de contar la de Felipe Montero?  La respuesta es que el personaje importante de las dos novelas es el hombre porque es su voluntad la que lo impulsa a renacer, no la de la mujer.  La mujer está allí para ayudarlo a renacer, enCumpleaños Nuncia es incluso su madre. Sin embargo ella no es la que ha descubierto el secreto del universo ni el secreto de la inmortalidad.  Esta puede ser una posible explicación de la obsesión de Consuelo con la juventud.

4. El doble

El uso del doble es interesante en las dos novelas.  En Aura, la que tiene un doble es Consuelo.  Por otra parte en Cumpleaños el que tiene el doble es George.  Aquí quiero disputar la idea que presentan muchos críticos acerca de que Felipe es el doble del general.  En mi opinión, Felipe y el general nunca son dobles sino que Felipe es la reencarnación del general.  Baso esta juicio sobre el hecho de que Felipe y el general nunca están físicamente juntos, no interactúan como lo hacen Aura y Consuelo o George y todos sus dobles (el niño, el jinete, el viejo).  Si mi tesis es probable, el que debería tener un doble debería ser o el hombre o la mujer.  Esto parece apuntar más a la tesis de Goytisolo de que se trata de un juego de espejos.  Sin embargo, puede haber una explicación.  En Cumpleaños Nuncia se niega a reconocer al narrador cuando el niño está presente.  Esto puede sugerir que puede que Nuncia tenga un doble que la ayude a reencarnar, pero que Siger, como ella, se niegue a verlo.

En todo caso el doble tiene la misma función en las dos novelas.  En las dos novelas el doble tiene la función de facilitar la reencarnación.  Aura sirve como una conexión entre el pasado y el presente, y ayuda a Felipe a recordar su vida pasada como el general. Según Ramírez Matei, “Las tres identidades se complementan: la mujer vieja se disfraza de joven para atraer al hombre que la busca para complementar su ser.  Son desdoblamientos de una personalidad original” (226).  Asimismo, el niño, el jinete y el viejo sirven para explicar al narrador la naturaleza de su existencia y le revelan partes del pasado de ésta y otras reencarnaciones.   También en Cumpleaños  se puede ver la relación de tres personajes que son la misma persona original, como demuestra Siemens en su discusión de la Trinidad.

LA MUERTE (SIEMENS)

El tema de la muerte es interesante en las dos novelas.  Siemens dice que Siger ha dominado la muerte, “El criado es la encarnación de lo que de otra manera sería sólo la muerte en abstracto; ser criado tal vez significa también que la muerte ya está bajo el dominio de Siger” (129).  En Aura no existe este domino de la muerte.  Consuelo le teme.  Esto se puede explicar porque Siger, o sea Felipe ha dominado la muerte, pero Nuncia no.  Nuncia tiene que quedarse sola cuando Siger deja una vida y esperar hasta que él la necesite para renacer.  Nuncia misma dice al final de la novela que ella se queda atrapada dentro de sus cuerpos.  Lo mismo le sucede a Consuelo, ella, como Nuncia no ha podido dominar la muerte.

CONCLUSION

Todas estas especulaciones parecen apuntar a que estas dos novelas se pueden ver como los puntos de vistas de dos actores dentro de la misma experiencia.  En mi opinión hay considerables similitudes entre los personajes femeninos en las dos novelas y entre los personajes masculinos.  Nuncia y Consuelo se pueden ver como dos encarnaciones de la misma persona.  La misma relación se puede ver entre Felipe y Siger de Brabante.  La relación entre la voz narrativa puede apuntar a la misma analogía.  En fin, la ambigüedad de las novelas permiten ésta y numerosas más interpretaciones.

Al emprender la lectura de las dos novelas es importante mantener la mente abierta.  Aunque son novelas muy cortas, son extremadamente complejas.  La relectura es clave.  Hay una multiplicidad de interpretaciones que se les puede hacer a ambas novelas; interpretaciones que se multiplican cuando se leen juntas.  Muchos críticos han hecho innumerables interpretaciones de su relación y su relación con otras novelas de Fuentes.  Resulta intrigante y para aquellos que se ven perplejos ante las dos novelas, hasta reconfortante la pregunta que se plantea Goytisolo al final de su artículo, al legar a cualquier conclusión acerca de las obras,

¿Se lo proponía así el autor?

La respuesta no importa: sólo los textos hablan.  Y en ellos hallamos-

y el lector hallará sin duda- un sabroso ejemplo de interacción por encima

de una cronología distinta, de apasionante, paradigmático diálogo

intertextual (43).

BIBLIOGRAFÍA

Acker, Bertie.  El cuento mexicano contemporáneo: Rulfo, Arreola y Fuentes.  España:  Prudencio Ibáñez Campos, 1984.

Alazarki, Jaime.  “Theme and system in Carlos Fuentes’ Aura.”

Dauster, Frank.  “The Wounded Vision: Aura, Zona sagrada, and Cumpleaños.”

Durán. Gloria.The Archetypes of Carlos Fuentes: from Witch to Androgyne.”              Connecticut:  Archon Books, 1980. 

Fuentes Carlos.  Aura.

—-.  Cumpleaños.

Goytisolo, Juan.  “Juego de espejos.”

Maza, Ana María S.  “La situación narrativa en Aura de Carlos Fuentes.” Alpha: revista             de artes letras y filosofía. Universidad de los Lagos.  Chile. No. 13, 1997.

Ramírez Matei, Aída Elisa.  La narrativa de Carlos Fuentes.

Rojas, Santiago.  “Moralidad narrativa en Aura: Realidad y enajenación.”  Revista Iberoamericana.  Julio-Diciembre 1980.  Vol. XLVI.  Instituto internacional de Literatura Iberoamericana.  Pittsburgh.

Siemens, William L.  “Maniqueísmo e inmortalidad en Cumpleaños.”


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